Me acompañan...

2 de junio de 2010

También mi blog tiene un porqué

          Aunque todas las referencias a ti han desaparecido de mi rincón, esta pasada noche, a la vez que trataba de retener mensajes de tus labios, e imágenes de nuestro estar pegados, para depositarlas en este cuaderno, en el que de vez en cuando paso páginas de mi vida cual hojas arrastradas por la brisa costera y siempre oliendo a sal y a mar, estuviste paseando lindamente un ratito por los senderos retorcidos de mi mente ensoñada. Cortos trotecillos sentándote en los muretes medio derruidos de mi laberinto mental, riendo como en una película de adolescentes en la que juegan a perseguirse tontamente hasta que el galán acorrala a la princesa para en un desliz provocado, doblegarla con un limpio y casto beso en los labios. Adorablemente muda como casi siempre, pero con esa mueca de resignación junto a la mirada melancólica y a menudo tristona que te invadía cuando te movías junto a mí, soldados por las manos pero con tu cabeza resignada al presente y que no se dejó arrastrar hasta el futuro de la mía.
          Estés donde estés, sabes, que este reducto de historias agitadas, desparramadas pidiendo socorro y monólogos nacidos de mi corazón agujereado, surgió por tu culpa. Es un microscópico homenaje a ese ser que sin pretenderlo, desgajó con tímidos soplos y apenas destellos de felicidad venidera, la válvula mitral que retenía una masa ingente de deseos y sensaciones, de quereres, que terminaron por eclosionar salvajemente, aunque esparciéndose en la nada, en vez de en tu sangre.
           Te preguntarás a santo de qué viene esto ahora. Bueno, no, no lo harás porque desconoces la existencia de estas páginas y de mi pensamiento en general. Pero leyendo detenidamente a muchos otros, he descubierto que la inmensa mayoría empezaron como consecuencia de alguien que los impulsó a ello. Y como a tantos, yo también comencé mi singladura particular merced a tu aparición en mi vida, aunque “MI EXISTENCIA JUNTO A BRAU” haya desaparecido del título.
          Lo que quería ahora, era remarcar gritando ferozmente a los cuatro vientos, brutalmente, a golpe de maceta y de cortafríos que todo esto ha sido por ti. Sé que no lo quieres y que no has pedido el protagonismo de tanta retórica ni de nada relacionado conmigo. Ya asumí que fui un bonito y fugaz tropiezo en tu envidiable y perfecta vida, pero sentía que te debía estas palabras.
          Caminamos juntos cogidos de la mano, sutilmente, danzando como en los bailes de salón de palacio cuando los reyes se deslizaban por el centro del pasillo que les hacían los invitados, asiéndose apenas por las yemas de los dedos, brazos en alto, manos sobre elevadas y sonrisas de agradecimiento mutuo pensando en el futuro cierto que les aguardaba.
          Esta mañana me desperté un rato antes de lo habitual y de camino al trabajo me dio tiempo a ascender hasta una loma cercana a la carretera, desde la que ya había planeado ver un amanecer. Hoy las tenues nubes y la calima crecidas en el horizonte han propiciado que el sol en su orto, se asemejase a una bola anaranjada tapizada con un velo de seda que difuminaba su contorno y extendía agradablemente su corola entre la bruma. Precioso. En mi soledad rebuscada, he chillado con furia –¡¡¡ Te quiero ¡!! - dos veces con desesperación y una tercera entre sollozos ahogados por lágrimas de un agua con gas. Primera y última vez. No volveré a hacerlo más.
          No sé hasta dónde caminaré, ni por supuesto en qué momento mis palabras se unirán al olvido y todo se volatizará cual esporas de polen difuminadas en el bosque de álamos que dan sombra a mi jardín. Hasta ese instante en que enmudezca, pretendo seguir por aquí. De momento me siento a gusto, conectado, enganchado, comprometido, sentido y sintiendo.
          En fin, que te debía un porqué de todo lo esparcido hasta hoy entre estas páginas que sólo existen en quién sabe dónde…

5 comentarios:

  1. Tarde o temprano cambiarán los porqués...o ya no importarán tanto, o se difuminarán y nacerán otros motivos, otros amaneceres...Yo espero que el camino en este tu blog sea kilométrico, Tonetxo, porque es todo un placer leerte..

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  2. Bienvenido al club! Todos escribimos alguna vez a alguien en particular y a muchos en general. Lo importante es sentirte bien haciéndolo.
    Bs!

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  3. Otra más. Yo también hice Navegando... para una persona. Era solo para ella, bueno, solo para él... Así, podía contarle cosas, mis cosas, lo que sentía, lo que necesitaba, lo que pensaba...

    Al principio era solo un puntito en medio de la inmensa blogosfera. Un día alguien lo descubrió, le gustó y se quedó. Y otro día apareció alguien más, y le gustó y se quedó conmigo... y así se fue tejiendo una red invisible de personas que poco a poco se han ido haciendo imprescindibles para mí.

    Ahora todo ha cambiado, sabes? Pero sigo navegando. A pesar de ese todo.

    Un beso, yo también espero que sigas aquí mucho, mucho tiempo.

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  4. Dónde andas? Estás en huelga o qué?
    Bs

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  5. Da igual el motivo, lo importante es que no dejes de escribir :)
    Un beso.

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