Me acompañan...

20 de julio de 2011

Lecturas VII (más de lo mismo)

La princesa de hielo, una novela policíaca, de misterio, tranquila, agradable, amena. Por lo visto la ópera prima de Camilla Läckberg. Sin duda mucho mejor de lo que yo empezaría escribiendo nunca. Un libro majo. Leeré algo más de ella seguro. Buen entretenimiento. Por comprar éste en el Hipercor, me regalaron El ocaso de Roma y otros relatos, de Valerio Massimo Manfredi. Lo dejé en el servicio, y bueno, pues a ratitos, en media docena de ellos, como cuando leía tebeos de pequeño. Está bien escrito y se mueve por un terreno que domina, así que es entretenido como una peli americana de seie B.





















La sombra del viento de Carlos Ruíz Zafón. Lo tenía eternamente postergado porque el comienzo se me hacía demasiado denso. Recordaba siempre las palabras de María que lo encontraba rebuscado y redicho. Al final me he decidido y no ha estado mal. Un par de semanas antes leí El príncipe de la niebla, el primer libro de este hombre y también me pareció un cuento interesante. Muy fantástico pero bien llevado. Una prosa desarrollada, se ve que a gusto si se deja hacer en un tiempo pasado no muy lejano, unos 60 años atrás. Me ha gustado más de lo que esperaba.







El contrato, un best seller de los de moda. Creo que el segundo de Lars Kepler tras El hipnotista. Más de lo mismo. Éste me lo he leído a ratitos en la pisci y me ha servido para matar el tiempo. Me empiezan a cansar estos librotes modernos, sofisticados y bien documentados que hablan siempre más o menos de lo mismo. Ya no me intrigan demasiado ni me arrancan las ganas de saber pronto el desenlace...









El cielo es azul y la tierra blanca de Hiromi Kawakami. Este cuento en cambio ha sido un punto y aparte. Me lo recomendó 40añera y desde aquí de lo agradezco. Ha sido cortísimo y se me ha hecho un suspiro. Como los grandes placeres. Intenso. Bonito, muy bonito y definitivamente agradable. Estupendo como un chorro de agua fresca del manantial de una montaña. Parece que le estoy cogiendo el aire a estos autores japoneses. Quizás es porque tienen una forma peculiar de describir con armonía, sencillez, enorme sentimiento. Una gozada de relato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que te apetezca...